A vueltas con la utopía
Por Javier Martínez Baigorri Recientemente he recibido el calificativo de utópico. Este calificativo estaba en los comentarios de un periódico -alguien habrá que piense que los comentarios a las noticias han hecho mucho por la libertad de expresión en este país- en una entrevista que me han realizado como cabeza de lista al Parlamento de Navarra por Un Mundo más Justo (el nombre no engaña, es una declaración de intenciones). Alguno quizá esté pensando que me estaban echando un piropo, como una persona que me dijo "todavía quedan románticos", pero no, en este caso el utópico venía acompañado de la idea de que esto iba a aumentar la deuda pública -por lo tanto quiere decir irrealizable e inútil, además de un gasto absurdo- y seguido de un deseo de que dé clases a menas para que no violen a jovénes españolas. Este último comentario lo decía todo y no me ha quitado ni un minuto de sueño, pero sí que me ha hecho pensar sobre la palabra utopía. Qué pena que se vea rebajada a algo...