Biología, Filosofía y Teología en diálogo (6)
Teología de la Creación y Ciencia (2)
El modelo panenteísta
Como
acabamos de decir, vamos a hacer del modelo panenteísta nuestro modelo de
referencia, aun a riesgo de simplificar al englobar las propuestas de autores
que se posicionan dentro de este modelo con autores que no lo hacen. El uso de
las ideas de estos autores para
presentar unas líneas generales de cómo la ciencia ilumina la reflexión
teológica, no invalida el intento de hacer una descripción genérica del
panenteísmo; creemos que nuestro intento es legítimo y permite al lector tener
una perspectiva de la cuestión, hacerse una idea de qué se propone desde el
panenteísmo y, al mismo tiempo, reconocer la pluralidad de posturas y algunas
cuestiones abiertas y sin resolver.
El
diccionario de la Iglesia Cristiana de Oxford tiene una entrada para el panenteísmo,
sobre el que dice lo siguiente: "La creencia de que el Ser de Dios incluye
y penetra todo el universo, de tal manera que cada parte de éste existe en Él,
pero Dios es más que el universo y no queda agotado por él"
Aunque
esta entrada es algo general, cosa que ocurre en todos los diccionarios, y
necesita ser explicada, desarrollada y matizada, nos permite hacernos una idea
de cuál es el centro de la propuesta y ofrecer las líneas maestras que después
tendrán que ser explicadas y comparadas. Sin duda, el primer rasgo que
entresacamos es la idea de que todo está incluido en Dios. Uno de los aspectos
que necesitan ser explicados por una teología de la creación es cómo una
realidad finita como es el universo, puede estar contenido en una realidad
infinita como es Dios, sin que por eso se confundan ambos. Muchas visiones y
explicaciones de Dios en el imaginario popular lo presentan como algo por encima -en paralelo podríamos decir-
del mundo. Sin embargo si Dios es infinito y el universo no lo es, por muy
grande e inabarcable que sea para nosotros, de alguna manera todo lo creado
tiene que estar contenido en el creador. Intentaremos un poco más adelante
aclarar este punto que aunque sea muy gráfico no es fácil de entender ya que no
podemos manejar el concepto de espacio del mismo modo en la creación y en el
creador. Aquellas imágenes que pueden ayudarnos a entenderlo, también pueden
llevarnos a confusión. Entonces tenemos en la idea de la inclusión uno de sus
rasgos principales.
De
esta misma idea se puede destacar la preposición en, si el mundo está en Dios ¿cómo actúa Dios en el mundo? Esta
acción no podrá ser una acción extrínseca porque Dios no es algo absolutamente
separado del mundo. Este tema, el de la acción de Dios, es uno de los puntos
centrales del pensamiento de los teólogos científicos y al que vamos a dedicar
la mayor parte de este libro. Es un tema que se vuelve abstracto y altamente
especulativo pero en el que nos jugamos una parte importante de la imagen que
tenemos sobre Dios. Veremos que hay diferentes propuestas y como rasgo común
presentan que la acción de Dios se realiza en un mundo en constante
transformación y dinamismo y la acción de Dios tendrá que ser tal que respete
la capacidad creativa intrínseca del universo y su dinamismo. Este respeto es
fundamental en el panenteísmo ya que el mundo en Dios es sostenido por él pero
no recibe una intervención arbitraria suya ni algo que viole las leyes de las
que Dios mismo le ha dotado. Si se descarta una concepción de la acción divina
que viole las leyes naturales, sólo se puede concebir una acción no
intervencionista pero continua de la manera en que Dios actúa en la creación.
No es una tarea fácil porque el equilibrio entre una concepción de un Dios que
tapa los agujeros que se producen en su creación mediante una acción
extraordinaria o un Dios estático que deja que a la creación marchar en
solitario, no siempre es fácil de articular. Veremos cómo estos dos polos a
evitar nos ponen en una constante tensión de la que nos siempre es fácil
escapar. Otra pregunta que nos surge es si el panenteísmo niega cualquier
acción especial por parte de Dios, esta es una de las cuestiones abiertas en
las que no hay unanimidad entre los autores si bien es verdad que la mayoría
deja una puerta abierta que termina por cerrar a lo largo de sus explicaciones.
La pregunta importante que tenemos que hacernos es cómo se respeta la autonomía
del mundo en sus leyes naturales y cómo, al mismo tiempo, Dios actúa en él
respetando estas leyes; cómo podemos identificar el nexo causal mediante el que
Dios gobierna estas leyes. Acabamos de entrar de lleno en el problema de la
casualidad que se va a revelar como la cuestión central a la hora de abordar la
acción inmanente de Dios en el mundo.
Unido
a esta acción inmanente al universo, aparece la idea de la kénosis divina; una acción que pone en relación a Dios y lo creado
de tal manera que Dios se deja afectar por la creación y respeta su autonomía.
De nuevo nos encontramos con otra idea central que no es fácil de entender y a
la que tendremos que dedicar tiempo a lo largo de nuestro discurrir por la
acción divina.
Por
último, me gustaría señalar un rasgo común a las propuestas panenteístas más:
la mirada positiva sobre la creación. Si la creación está sostenido
continuamente por la acción Dios, no podemos más que tener una mirada positiva
sobre esta creación que nos revela al Dios que se da en ella.
Comentarios
Publicar un comentario
Ayúdame a seguir pensando. Deja tu comentario. Los comentarios están bajo moderación